domingo, 29 de marzo de 2015

Nunca es tarde para aprender II

Como vimos en el post anterior, en nuestro país el promedio de adultos mayores que desean aprender a leer y escribir está en aumento, esto nos muestra el gran interés que tienen estas personas se superarse y salir adelante ya que con esfuerzo,dedicación y pese a las limitaciones se puede llegar a aprender y obtener conocimientos a una edad avanzada.

 No existen estudios que demuestren la incapacidad en los adultos mayores para aprender lo cual nos lleva a pensar que a esta edad somos muy capaces y se debe fomentar planes de estudios y talleres para los adultos mayores en donde puedan desarrollar más sus capacidades y aprender el buen uso y manejo de la tecnología. 


  • Sócrates poco antes de morir se empeñó en aprender a tocar un aire de flauta que le había traído a su celda, desde la calle, la brisa de la mañana. Quizás esa misma mañana su carcelero había madrugado para ir preparando la cicuta. En cualquier caso sus discípulos se sorprendieron mucho al encontrarlo en semejante actitud en el umbral de la muerte. 
        - ¿Cómo es –le preguntó uno- que dedicas tu sagrado tiempo a estas cosas? 
        - Porque quiero aprender a tocar esta melodía antes de morirme –dicen que les                      contestó. 


  • "Envejecer es como escalar una montaña, mientras se asciende las fuerzas menguan pero la mirada se hace más libre y serena"  -Ingmar Bergman


Así pues alegrémonos porque envejecemos y porque tenemos la oportunidad de vivir la vida y de hacer un acumulo de sabiduría y de experiencias....a medida que envejecemos.



 
 Francisco de Goya y Lucientes

Nunca es tarde para aprender I

Teodora Mendoza de Ruiz dice no recordar su edad y confiesa que a veces olvida qué día es, pero es valiente para, ya siendo una bisabuela, aprender a leer y a escribir. Aunque aún su mano derecha dibuja temblorosamente la letra 'a', ella no pierde la fe. Esta señora, natural de Huamachuco, es una de las alumnas más aplicadas del taller gratuito de alfabetización que de lunes a viernes se dicta por las tardes en el Tayta Wasi, el centro de atención para adultos mayores que el Ministerio de Salud maneja en la urbanización San Gabriel Alto, en Villa María del Triunfo. “Mis hijos me dicen que no escriba porque el color blanco del papel hace daño a mi vista, pero yo no les hago caso porque quiero aprender. A veces también la pena de que mis padres y todos mis hermanos ya hayan fallecido me retrasa en las lecciones, pero reacciono, y no dejo que la tristeza me quite las ganas de seguir estudiando”, cuenta emocionada Teodora a El Comercio al acabar su clase de ayer.

En el grupo de Teodora hay otros 15 adultos mayores. Algunos padecen secuelas de accidentes cerebrovasculares, comúnmente llamados derrames, por lo que tienen inmovilizadas ciertas zonas del rostro u otras partes del cuerpo. Sin embargo, aun así leen a coro las vocales, las que escriben con cierta dificultad. “Dirán que estoy vieja. Qué importa. Ahora sé poner mi nombre en documentos. Nunca más pondré solo mi huella. Eso me hace feliz y cambió mi vida porque el no firmar me limitaba mucho”, añade Teodora, cuyo ojo derecho luce opacado por una catarata. Ella promete ir al oculista del Tayta Wasi en los próximos días. 
Según Rosa Martínez, psicóloga y directora del Centro Especializado en el Niño, el Adolescente y la Familia, aprender a leer y a escribir en la tercera edad brinda autoestima e independencia. Incluso si las personas presentan problemas de memoria, dependiendo del grado de deterioro cognitivo, no es imposible que aprendan, explica la especialista.
CIFRAS EN AUMENTO
Hasta setiembre pasado, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) sostenía que en el Perú había 2’907.138 personas de 60 a más años o adultos mayores. 
Gracias a las clases en el Tayta Wasi, Teodora está dejando de integrar el sector analfabeto de esa población: 23%, según el informe “Situación de la población adulta mayor”, emitido en diciembre por el INEI.
Ese informe, hecho en base a la Encuesta Nacional de Hogares del período julio-agosto-setiembre del 2014, también detalla que del total de adultos mayores que viven en áreas urbanas, exceptuando Lima Metropolitana, el 20,7% son analfabetos; en zonas rurales, las más afectadas, la proporción crece a 44,8%. En Lima Metropolitana, solo el 8,5% de adultos mayores no sabe leer ni escribir.
Según la data, el analfabetismo en la vejez ha crecido. En el mismo trimestre del 2013, el índice era 21,7%; en el área urbana (excepto Lima), 20,5%; en el área rural, 44,5%; y en Lima Metropolitana, 5,8%.
ESTRATEGIA EN MARCHA
Son escasas las iniciativas de la sociedad civil contra el analfabetismo en la vejez. A eso se suma que las acciones del Estado en ese sentido aún son aisladas. "La alfabetización de personas adultas mayores no es prioridad para el Estado", explica Hugo Díaz, presidente del Consejo Nacional de Educación.
Recién en marzo el Ministerio de Educación, a través de su Dirección de Alfabetización (Dialfa), perteneciente a la Dirección de General de Educación Básica Alternativa, ejecutará una estrategia.
“Primero se dará acceso a educación primaria a adultos mayores analfabetos agrupados en centros de salud del Estado en Lima [Cercado, Villa El Salvador, Rímac y Ate], Callao, Cajamarca, Piura, Huánuco y Áncash. El año pasado se hizo el diagnóstico para elegir los lugares. Las clases se darán en centros de salud”, señala Lourdes Álvarez, especialista de la Dialfa.
“En promedio, se trata de personas de extrema pobreza. Estamos siguiendo la línea multisectorial del Plan Nacional para Personas Adultas Mayores 2013-2017”, añade Álvarez. ¿Será suficiente ese esfuerzo? Ya veremos.


Fuente: El Comercio – 23/1/2015.
http://elcomercio.pe/lima/ciudad/adulto-mayor-no-hay-edad-aprender-leer-y-escribir-noticia-1786558

Envejecer con éxito

El envejecimiento se asocia a una disminución de la vitalidad, y aunque no se pueda evitar envejecer, si podemos evitar llegar a ser viejos prematuramente, del mismo modo que podemos intentar llegar a cumplir la mayor cantidad posible de años en plenitud. El envejecimiento normal se diferencia del patológico (no natural), en que mientras el primero supone la  llegada de la sabiduría, la paz de espíritu, el control de nuestras emociones negativas y un lento declive que  no nos impide disfrutar de la vida, en el segundo solamente existe dolor, tristeza, y pérdida manifiesta de las facultades físicas e intelectuales.

El envejecimiento suelen notarlo más los otros que uno mismo, y muchas personas mayores se consideran aún jóvenes. Es importante reparar en que cada cual envejece de un modo diferente, dependiendo de las circunstancias. El gran interrogante es como manejarse con la vejez.  ¿Procuramos encontrar actividades nuevas? ¿Debemos reflexionar sobre nuestra vida para valorar si mereció la pena? Y ¿Cómo nos enfrentamos al deterioro tanto físico como mental?

Todo cambio, suceso negativo o desagradable van a hacer que nos sintamos mal; esto va a ser inevitable; sin embargo, en nuestras manos está el conseguir que tengan una repercusión mínima sobre nuestra vida y nuestro estado emocional. Desafortunadamente, todos los mensajes que recibimos  están relacionados con la juventud, y ninguno con la fortuna de llegar a viejos. Asociamos viejo con dolor, la soledad, la dependencia, y estos mensajes desalentadores nos ocasionan  un deseo de no querer llegara a viejos. Debemos olvidar esto y para ello el primer requisito para llegar a cumplir muchos años es desear cumplirlos, y desearlo intensamente todos los días de nuestra vida.

“Cuando somos jóvenes no pensamos en la vejez; simplemente no forma parte de nuestra agenda. De modo que cuando envejecemos no estamos preparados para ello y puede resultar toda una sorpresa. A mí me llego como un bombazo. ¿Cómo puede un adolescente de 17 años como yo tener 81 de repente? Los únicos síntomas obvios, si no me miro al espejo, son que ahora camino tan despacio que la mayoría de la gente me adelanta con rapidez por la acera, y que estoy retirado de mi trabajo en la universidad. Me cuesta aceptar ambas cosas. Pero también olvido nombres, palabras y caras. Hace poco olvide varias cosas que tenía intención de hacer, y me preocupó que tuviera alguna relación con la edad y que indicara un principio de demencia. Pensé en preguntarle a mi psiquiatra en la siguiente cita que tenia concertada para hablar de la depresión. Fui a verlo y, más tarde, me reí al recordar mientras me dirigía de vuelta a casa en bicicleta, que había olvidado preguntarle.” 
-Lewis Wolpert

Es importante envejecer con éxito, tanto física como psicológicamente, para vivir adaptado en nuestra sociedad. Envejecer con éxito significa envejecer de un modo “Activo, productivo, satisfactorio y saludable”, añadiendo a ello”Una baja probabilidad de enfermar y de discapacidad, compromiso con la vida, alto funcionamiento mental y alto funcionamiento físico.
-Rocío Fernández Ballesteros





Fuente: 
-Wolpert Lewis: Por ti no pasan los años, “La sorprendente naturaleza del envejecimiento”(2012).
Fernández Ballesteros, R: Vivir con vitalidad (2002)

 



"Envejecer en un premio"



«Yo siempre he sido vieja, Ben, y ¿sabes qué?, no me importa. Los músculos me duelen porque los he utilizado, ahora me cuesta subir esas escaleras porque he subido todas las noches para tenderme junto al hombre que me amaba. Tengo unas cuantas arrugas, sí, pero he visto miles de cielos y días soleados. Yo soy y me siento así porque he bebido y fumado, vivido y cantado, sudado, amado, bailado y hecho el amor tanto que he tenido una vida estupenda, en serio. Envejecer no es malo, Ben. Envejecer es un premio.»

- El guardián (Película)

Introducción



Según los datos oficiales, el pasado 20 de Marzo comenzó el otoño. Es esta una de mis estaciones preferidas por varios motivos: favorece la reflexión, es una estación de tránsito entre el calor del verano y el frío del invierno, pero sin tener que padecer los desajustes de la primavera. El otoño, por otro lado, suele relacionarse con el declive del año, con el cierre de algunos procesos y con la vejez. Se habla, así, del otoño de la vida, como de algo triste y melancólico. Y precisamente es de eso de lo que quiero hablarte: de todo lo bueno que tiene envejecer.