El ser humano es un ser social por naturaleza, desde que nacemos necesitamos de amor, cariño y sentirnos parte de un grupo (sociedad) y sin embargo, vivimos en una sociedad cada vez más individualista, donde es importante destacar sobre los demás sin importar lo que los demás piensen o sientan. Solo nos importa lograr nuestros propios objetivos.
Ante todo esto, es imposible evitar no sentirse solo por momentos.
¿Qué es la soledad?
El diccionario de la lengua española la define como carencia de compañía, pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguna persona o cosa.
Recuperado de Google Imágenes
¿Es un problema estar solo?
No es lo mismo estar solo que sentirse solo. Estar solo no es siempre un problema, (Rubio, 2004). Todas las personas necesitan estar solas por momentos, lo que se aprovecha para conseguir ciertos objetivos. Evidentemente, la soledad deseada y conseguida no constituye un problema, pero ¿qué pasa si esta no fue nuestra elección?
Estar solo es un problema si es que no se logra distinguir la diferencia entre pasar un tiempo a solas y estar completamente aislado.
Es muy común ver a personas mayores que han perdido a sus esposos o esposas, que los hijos viven lejos o que simplemente no los visitan, se habla mucho de lo negativo acerca de este tema, pero nadie nos dice que puedes hacer, cómo sobrellevarlo o simplemente como encontrarle el lado positivo.
A continuación escribiré acerca de cómo estar solo no siempre es negativo.
La soledad desde un punto de vista positivo
Recuperado de Google Imágenes
La soledad no siempre es dañina, existen personas que la buscan para estar más tranquilos y reflexionar a la hora de tomar sus decisiones más importantes. Por lo que podemos apreciar que esta tipo de soledad es una soledad deseada elegida por nosotros.
A veces tomamos periodos de soledad para dar un paso atrás, mirar nuestra vida en retrospectiva y planear nuestro futuro.
A veces estamos solos sin tener que darle explicaciones a nadie, simplemente disfrutando de aquellas cosas que más nos apetecen, sobre todo si tenemos profesiones muy estresantes y necesitamos aparcarlas durante un tiempo.
También, el adulto mayor al igual que el resto de personas puede disfrutar de la soledad, ya que que la soledad también se puede asociar a la plenitud, donde el mayor dice que emplea estos momentos de soledad para reflexionar, meditar y pasar un tiempo a solas consigo mismo.
Considero que estar solos por momentos refuerza su independencia y los hace sentir más útiles. Especialmente les hace recordar que no han perdido el control de sus vidas y que si fueran abandonados saldrían adelante de manera exitosa.
Recuperado de Google Imágenes
Fuente:
RUBIO HERRERA. Ramona: La soledad de los mayores. Universidad de Granada



El tema de la soledad y aislamiento es tan interesante, que uno podría pasar horas leyendo información sobre esto. Si bien es cierto que a veces, uno quiere pasar tiempo a solas, también es cierto que necesitamos de interacción social. El problema radica en que nosotras, las personas no siempre comprendemos esto y lanzamos al aire tremendo estereotipo hacia el adulto mayor, cuando ellos, tal vez, sólo necesitan de un abrazo, palabra de aliento o una pequeña conversación para sentirse bien.
ResponderEliminarEs muy cierto lo que mencionas Joselin, el afecto es algo que no puede ser ajeno al ser humano, pero aveces no se tiene otra opción como por ejemplo en casos de personas abandonadas por sus familiares que simplemente tienen que empezar desde cero. Esto no quita que se relacionen con amigos u otras personas, solo se enfoca en el valor que debemos encontrar dentro de nosotros mismos para sobrellevar cualquier tipo de situación.
ResponderEliminar